Nutricontorno de ojos 10 ml

10.90

ombina las propiedades antioxidantes, emolientes, nutritivas e hidratantes de la jojoba con las propiedades regeneradoras del albaricoque y la almendra, las propiedades diuréticas, depurativas y antiarrugas del hinojo, antiinflamatorias y reconstituyentes de la manzanilla. Tonificante, tensor y reafirmante, proporciona firmeza y elasticidad, a la vez que drena y descongestiona los tejidos.

Disponibilidad: 4 disponibles

Aceite vegetal de hueso de albaricoque*, aceite vegetal de jojoba*, aceite vegetal de almendras dulces*, aceite vegetal de ricino*, aceite esencial de mirra*, aceite esencial de incienso*, aceite esencial de manzanilla*, aceite esencial de geranio*,  aceite esencial de hinojo*.

*Procedente de agricultura ecológica.

Aplicar a diario en la zona de los ojos, preferiblemente por la noche. Primero, aplicar delicadamente en el párpado inferior y en la parte superior del pómulo, desde el extremo interno hacia el extremo externo del ojo. Luego, continuar por la zona lateral del ojo y terminar con unos suaves movimientos de alisado, evitando la zona del párpado superior.

 

Aceite vegetal de hueso de albaricoque:

Rico en vitamina A y ácido linoleico es tonificante, nutritivo, hidratante, suavizante, revitalizante y calmante, aporta resplandor sin dejar grasa.

 

Aceite vegetal de jojoba:

Aporta flexibilidad y elasticidad a la piel.

 

Aceite vegetal de almendras:

Indicado para pieles sensibles, es calmante y muy penetrante.

Aceite esencial de hinojo:

El hinojo es desintoxicante, descongestionante, antiinflamatario y diurético, además relaja la presión intraocular.

Aceite esencial de geranio:

Reafirmante de tejidos blandos, combate las bolsas de los ojos, arrugas y líneas de expresión.

Aceite esencial de mirra:

Este aceite esencial proviene del destilado de una resina, se utilizaba como medicamento y perfume en la antigua Grecia debido a sus cualidades astringentes y antisépticas, además de cicatrizantes y como ingrediente cosmético en el antiguo Egipto, ya que sus propiedades antienvejecimiento y su efecto antioxidante ayudaban a reducir las arrugas y su uso, por aquel entonces, se asociaba a la eterna juventud. Otorga un efecto refrescante a la epidermis, razón por la cual su uso estaba especialmente indicado para zonas de clima seco y caluroso. Está especialmente indicado para las heridas, eccemas y arrugas ya que revitaliza la piel madura.

Aceite esencial de incienso:

Durante los tiempos antiguos, el incienso se valora más que el oro, por lo que es una sustancia que solamente los ricos podían permitirse. Los investigadores han descubierto que el incienso es alto en sesquiterpenos, que ayudan a estimular el sistema límbico del cerebro (el centro de las emociones), así como el hipotálamo, las glándulas pineal y pituitaria. Ayuda a mejorar el tono general y la condición de la piel a la vez que reduce la piel grasosa y las manchas, rejuvenece la piel más madura y ayuda a sanar heridas, úlceras y líneas de expresión.

Aceite esencial de manzanilla:

Aporta luminosidad y elimina el estrés oxidativo, actuando en la piel y en el sistema nervioso para equilibrarlos.

 

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